Comienza tu viaje en A Coruña, una ciudad costera llena de vida y esencia gallega. Pasea por su extenso paseo marítimo hasta la imponente Torre de Hércules, y termina el día con marisco fresco en las animadas terrazas de la Marina.
Dedica el día a conocer el alma de A Coruña. Desde la historia viva de la Plaza de María Pita y el Castillo de San Antón, hasta los museos y la Ciudad Vieja. Cierra la jornada con un vermú frente al mar o un rato de sol en la Playa de Riazor.
Tómate el día con libertad. Sigue descubriendo rincones coruñeses o escápate a Betanzos, un encantador pueblo medieval donde el casco antiguo y su famosa tortilla te conquistarán.
Inicia la Ruta dos Faros con una caminata espectacular desde Malpica a Niñóns. Disfruta de acantilados, playas vírgenes y paisajes salvajes que definen la Costa da Morte. Al terminar, pasa la noche en Niñóns para recargar energías.
Una etapa exigente y llena de belleza natural. Camina entre bosques, estuarios y costa abrupta, con paradas en el Faro de Roncudo y sus famosos percebes. Finaliza junto a la calma ría de Corme y pasa la noche en Ponteceso para descansar.
Esta etapa culmina la Ruta dos Faros con algunos de los paisajes más espectaculares: la laguna de Traba, playas solitarias y mar abierto hasta llegar a Laxe. Al final del recorrido, disfruta de un merecido descanso en este pintoresco pueblo marinero.
Después del esfuerzo, toca disfrutar. Pasea por el casco histórico de Laxe, relájate en su playa urbana o explora sus rincones más auténticos, como el Peñón da Insua o la iglesia de Santa María da Atalaia. Para los más inquietos, el cercano Cabo Vilán ofrece una escapada imponente.
Aprovecha la mañana para dar un último paseo por la playa o tomar un café frente al mar. Desde Laxe, puedes regresar cómodamente a A Coruña o dejarte tentar por nuevas etapas de la Costa da Morte. El viaje termina, pero el recuerdo del océano y los paisajes salvajes perdura.