En este quinto día, la atmósfera de Ubud sigue siendo mágica. Puedes dedicarte a una excursión hacia el Bosque de los Monos, un pequeño santuario natural en el centro de la ciudad, o tomar un paseo por el pintoresco Mercado de Arte de Ubud, famoso por sus artesanías tradicionales y coloridos productos locales. Si lo prefieres, relájate con un libro en alguna de las terrazas del lugar, rodeado de la serenidad del entorno. Ubud te invita a no apresurarte y disfrutar de su ritmo pausado.
En este último día en Nusa Dua, puedes aprovechar para hacer una excursión opcional a Templo de Uluwatu, famoso por sus impresionantes vistas al mar y sus danzas tradicionales. Si prefieres algo más tranquilo, visita la Playa de Geger, conocida por sus aguas turquesas y su ambiente relajado. El último día en Bali es el momento perfecto para saborear la paz y la belleza natural que la isla tiene para ofrecer, mientras te preparas para el regreso.