

Tras la llegada y el alojamiento en el riad, dedica la tarde a tomar un primer contacto con la ciudad recorriendo la plaza Jemaa el-Fna, el lugar más emblemático de Marrakech. Pasea por sus alrededores, disfruta del ambiente y termina el día cenando en una terraza con vistas a la plaza, donde por la noche se instalan numerosos puestos de comida y espectáculos.
Comienza la mañana visitando la mezquita Kutubía desde el exterior y continúa recorriendo la Medina y sus famosos zocos. Perderse entre sus calles es una de las mejores formas de descubrir la esencia de Marrakech. Durante el recorrido encontrarás puestos de especias, alfombras, cerámica, cuero y artesanía local. Por la tarde, aprovecha para descansar en un café tradicional o regresar al riad para evitar las horas de más calor.
Dedica la mañana a visitar el Palacio de la Bahía y el Palacio El Badi, dos de los monumentos históricos más importantes de la ciudad. Después del almuerzo, visita el Jardín Majorelle, un espacio lleno de vegetación y tranquilidad que contrasta con el bullicio de la Medina.
Reserva este día para realizar una excursión al desierto de Agafay. La mayoría de las excursiones incluyen transporte, paseo en camello, té marroquí y una cena tradicional al atardecer. Es una experiencia muy recomendable para disfrutar de un paisaje diferente sin alejarse demasiado de Marrakech.
Visita la Madrasa Ben Youssef, una antigua escuela coránica considerada una de las joyas arquitectónicas de la ciudad. Después continúa paseando por la Medina y descubre pequeños rincones con encanto. Por la tarde, disfruta de un hammam tradicional acompañado de un masaje para relajarte después de varios días de turismo.
Realiza una excursión al Valle de Ourika, situado en las montañas del Atlas. Durante el recorrido podrás visitar pueblos bereberes, contemplar paisajes naturales y, si lo deseas, caminar hasta las cascadas de Setti Fatma. Es una excursión ideal para conocer otra parte de Marruecos y disfrutar de temperaturas algo más agradables.
Aprovecha el último día completo para visitar el Museo de Marrakech o la Maison de la Photographie. Después dedica tiempo a realizar las últimas compras en los zocos y a disfrutar de un té a la menta en alguna terraza antes de despedirte de la ciudad.
Dependiendo de la hora del vuelo, disfruta de un desayuno tranquilo en el hotel o da un último paseo por los alrededores antes del traslado al aeropuerto para emprender el viaje de regreso.

