Llegada al aeropuerto de Bruselas y traslado al hotel. La capital belga te da la bienvenida con uno de los mercadillos navideños más espectaculares de Europa: Plaisirs d’Hiver, que se extiende desde la Grand Place hasta la Place Sainte-Catherine. Entre más de doscientas casetas decoradas, podrás encontrar adornos artesanales, regalos únicos y delicias locales como los gofres, el speculoos o el vino caliente con especias.
Al caer la noche, la Grand Place se ilumina con un espectáculo de luces y música que transforma el corazón de Bruselas en un escenario mágico.
Después del desayuno, excursión en tren hacia Amberes (45 minutos). La ciudad de Rubens combina historia, creatividad y estilo moderno. Su mercado navideño, situado entre la catedral y el río Escalda, destaca por sus puestos de madera repletos de chocolates, joyas y artículos de diseño local.
Durante el día, puedes visitar la Rubenshuis o recorrer el casco histórico, donde cada rincón está adornado con luces festivas. Antes de regresar a Bruselas, una parada en alguna cervecería local es perfecta para probar una cerveza belga artesanal.
Por la mañana, salida hacia Lovaina, ciudad universitaria llena de vida y encanto. Su mercado navideño, situado frente al espectacular Ayuntamiento gótico, ofrece un ambiente íntimo y acogedor con música, villancicos y puestos atendidos por estudiantes y artesanos.
Aquí podrás degustar una Stella Artois en su ciudad natal o probar dulces típicos de la región. Regreso a Bruselas al atardecer para disfrutar de las últimas horas en su ambiente festivo.
Tras el desayuno, salida en tren hacia Gante, una ciudad que combina historia, romanticismo y ambiente navideño. Su mercado se distribuye por la Sint-Baafsplein, la Korenmarkt y la Vrijdagmarkt, con el majestuoso Castillo de los Condes de Flandes como fondo.
Por la tarde, un paseo por el Puente de San Miguel ofrece una de las imágenes más bellas del viaje: los reflejos de las luces sobre los canales crean una postal inolvidable.
Excursión a Brujas, la ciudad más romántica y fotogénica de Flandes. Sus mercadillos, ubicados en la Plaza Mayor (Markt) y la Simon Stevinplein, desprenden un ambiente mágico entre música, aromas a chocolate caliente y vino especiado.
Tras recorrer sus calles empedradas y canales, puedes visitar el Lago del Amor o detenerte en una de sus acogedoras cafeterías para disfrutar de una chocolatina artesanal. Regreso a Gante al anochecer.
Desayuno en el hotel y, si el horario lo permite, tiempo libre para un último paseo por Gante antes de regresar a Bruselas para tomar el vuelo de vuelta. Las luces, sabores y melodías de Flandes quedarán grabados como un recuerdo perfecto de esta escapada navideña.