Llegada a Marrakech y alojamiento en un riad cercano a la animada plaza Djemaa el-Fna. Al atardecer, disfruta de un paseo inolvidable entre los colores vibrantes, aromas y sonidos del mercado y los zocos circundantes, sumergiéndote en la atmósfera mágica de la medina.
Visita a la Medersa Ben Youssef, el Palacio de la Bahia y las Tumbas Saadíes, ejemplos destacados de la rica herencia histórica y arquitectónica de Marrakech. Recorrido por los jardines Majorelle y Menara, oasis de tranquilidad. Cena en una terraza con vistas panorámicas.
Paseo en camello o quad por la Palmeraie, con opción de recorrido en dromedario entre las palmeras y dunas del oasis. Tiempo libre para experimentar un hammam tradicional, un baño de vapor ancestral acompañado de exfoliación y masajes, ideal para revitalizar cuerpo y mente.
Se puede elegir entre una excursión al Valle de Ourika, un paraíso natural en el corazón del Atlas con pintorescos pueblos bereberes, o una experiencia culinaria que combina una clase de cocina tradicional con la visita a un auténtico pueblo bereber, para descubrir sabores y costumbres locales.
Viaje por carretera desde Marrakech hasta Agadir, con una duración aproximada de 3 horas y 30 minutos. Instalación en el hotel y paseo por la animada promenade costera, seguido de una cena con vistas al mar para disfrutar del ambiente relajado de la ciudad.
Excursión a la tranquila playa de Imi Ouaddar, un refugio ideal para surfistas y familias que buscan paz junto al mar. Oportunidad para explorar los coloridos mercados locales cercanos y sumergirse en la auténtica vida costera, entre sol, olas y tradiciones.
Mañana en Aourir, conocido como “Banana Beach”, un lugar que destaca por su ambiente auténtico y sus extensas plantaciones de bananas. Por la tarde, visita a Tamraght, un centro de surf con un ambiente relajado y una oferta de cafés bohemios ideales para desconectar y disfrutar del entorno.
Excursión a Taghazout, pintoresco pueblo de pescadores famoso por sus playas ideales para aprender a surfear. Al caer la tarde, es posible disfrutar de cócteles frente al mar y, en ocasiones, de fogatas acompañadas de música local, creando un ambiente único y relajado.
La mañana transcurre en Aghroud, una playa tranquila reconocida por sus aguas limpias y serenas. Por la tarde, visita a Imsouane, un destino perfecto para surfistas avanzados o para quienes prefieren paseos panorámicos junto a sus impresionantes acantilados.
Visita al Museo de Arte de Agadir, inaugurado recientemente en abril de 2023, que exhibe obras contemporáneas y refleja la riqueza cultural de la región. Tiempo para disfrutar de las últimas horas en la playa de Agadir, paseando por el paseo marítimo y relajándose en alguno de sus chiringuitos. Traslado o vuelo de regreso por la noche.