El viaje comienza en Napoli, una ciudad vibrante y llena de historia. Desde aquí, una carretera panorámica entre curvas y acantilados conduce a Positano, el pueblo más icónico de la costa.
Por la tarde, paseo por callejuelas llenas de buganvillas y pequeñas boutiques hasta llegar a la playa. El atardecer tiñe las casas de tonos rosados y dorados.
Almuerzo (si llegas antes a Nápoles):
Pizzeria Da Michele – una de las pizzerías más famosas de Italia.
Cena en Positano:
Da Vincenzo – cocina tradicional excelente, especialmente los scialatielli con marisco.
Chez Black – histórico restaurante frente al mar.
Hoy la Costa Amalfitana se descubre desde el mar. Un paseo en barco permite admirar grutas, pequeñas calas y pueblos que parecen surgir de la roca.
Parada para bañarse y disfrutar de un almuerzo relajado con vistas al Mediterráneo.
Almuerzo típico:
La Cambusa – ideal para probar pasta con almejas o ensalada de mariscos.
Por la tarde, regreso a Positano para disfrutar de un aperitivo al atardecer.
Cena:
La Tagliata – cocina familiar con vistas espectaculares.
Il Capitano – pescado fresquísimo.
La jornada continúa hacia Amalfi, antigua república marinera dominada por el Duomo de Sant’Andrea.
Entre sus callejuelas se encuentran pequeñas tiendas artesanales y pastelerías.
Qué probar obligatoriamente: sfogliatella y limoncello artesanal
Almuerzo típico: Pizzeria Donna Stella – pizza deliciosa en un jardín de limoneros.
Por la tarde, subida a Ravello, elegante y tranquila. Los jardines de Villa Cimbrone ofrecen una de las vistas más románticas de Italia.
Cena: Da Gemma – restaurante histórico de la costa.
Por la mañana se recorre el famoso Sentiero degli Dei, uno de los trekking más espectaculares de Europa. El sendero atraviesa las montañas con vistas increíbles al mar y a la costa.
Almuerzo tradicional:
La Sorgente del Melo – trattoria auténtica donde probar:
- mozzarella fresca
- pasta casera
- vino local
Noche: Ravello.
Ferry hacia Capri, uno de los destinos más elegantes del Mediterráneo.
Paseo por la famosa Piazzetta, visita a la Gruta Azul o recorrido en barco alrededor de la isla para ver los Faraglioni.
Almuerzo: Lo Zodiaco – excelente pescado con vistas al puerto.
Cena típica: Da Paolino – mesas bajo limoneros.
Esta zona de la costa es menos turística pero muy apreciada por los italianos.
Visita a Minori, famosa por su tradición gastronómica.
Dulce imprescindible: Pasticceria Sal De Riso – la famosa delizia al limone.
Almuerzo: Il Giardiniello – cocina costera refinada.
La última parada es Vietri sul Mare, famoso por su cerámica artesanal.
Paseo por las tiendas de artesanía y almuerzo frente al mar antes de regresar a Nápoles.
Almuerzo final: Ristorante Pascalo – cocina de pescado con productos locales.