A vuestra llegada a Agadir, dedicad el día a descubrir el ambiente relajado de la ciudad. Tras instalaros en el hotel, comenzad con un paseo por el animado paseo marítimo, lleno de cafeterías, restaurantes y terrazas con vistas al océano Atlántico.
La extensa playa de arena es perfecta para descansar después del viaje o disfrutar de un primer baño. Al atardecer, subid hasta la Kasbah di Agadir Oufella, la antigua fortaleza situada sobre la colina que domina la ciudad. Desde allí podréis contemplar una de las mejores panorámicas de Agadir y su costa.
Por la noche, nada mejor que una cena típica marroquí degustando un tajine o un couscous tradicional.
La mañana está dedicada a visitar el famoso Souk El Had, el mercado más importante de la ciudad. Entre sus callejuelas encontraréis especias, artesanía, alfombras, cerámica y aceite de argán, uno de los productos más característicos de Marruecos.
Por la tarde, disfrutad de un paseo por la elegante Marina di Agadir, una zona moderna junto al puerto deportivo con boutiques, cafeterías y restaurantes con vistas al mar.
El ambiente nocturno del paseo marítimo es ideal para terminar el día tomando algo junto al océano.
A unos 30 minutos de Agadir se encuentra el pequeño pueblo costero de Taghazout, conocido por su ambiente surfero y relajado.
Podréis pasar el día disfrutando de sus playas, cafeterías frente al mar y terrazas con encanto. Para quienes busquen algo más activo, esta es una excelente oportunidad para probar una clase de surf, ya que la costa de Taghazout es famosa por sus olas.
De regreso a Agadir, podéis cenar en alguno de los restaurantes panorámicos con vistas al Atlántico.
Este día está dedicado a descubrir uno de los paisajes naturales más bonitos de la región: Paradise Valley.
La excursión atraviesa montañas, palmerales y pequeños pueblos bereberes hasta llegar a este oasis natural de piscinas de agua cristalina rodeadas de roca y vegetación.
Allí podréis caminar por los senderos, relajaros junto al agua o incluso bañaros en las piscinas naturales. Muchas excursiones incluyen además visitas a cooperativas locales donde se produce el tradicional aceite de argán.
Durante esta jornada podréis descubrir algunos de los paisajes más auténticos de los alrededores de Agadir. La excursión recorre zonas costeras, pequeños pueblos bereberes y áreas semidesérticas de la región de Massa.
A lo largo del recorrido podréis contemplar dunas, playas salvajes y tradiciones locales, además de disfrutar de la hospitalidad marroquí con un típico té bereber. Algunas excursiones también incluyen paseo en camello y paradas panorámicas junto al Atlántico.
Después de varios días de excursiones, este día es perfecto para disfrutar con tranquilidad de Agadir. Podéis dedicar la jornada a descansar en la playa, pasear por el paseo marítimo o disfrutar de las instalaciones del hotel.
También es una excelente ocasión para descubrir alguno de los hammams tradicionales de la ciudad y vivir una auténtica experiencia marroquí con tratamientos de aceite de argán y masajes relajantes.
Al atardecer, las terrazas frente al océano ofrecen un ambiente perfecto para disfrutar de una cena tranquila junto al mar.
El último día puede aprovecharse para realizar compras de última hora o visitar nuevamente alguno de los rincones favoritos de la ciudad antes del regreso.
Un último paseo junto al océano Atlántico será la mejor manera de despedirse de la atmósfera tranquila y acogedora de Agadir, llevando consigo el recuerdo de una semana entre playas, cultura y paisajes naturales de Marruecos.
Antes de tomar el vuelo de regreso, aún tendréis tiempo para disfrutar de las últimas horas en Agadir. Dependiendo del horario del vuelo, podéis aprovechar para dar un último paseo por la playa, desayunar tranquilamente frente al mar o realizar las últimas compras de recuerdos y productos típicos como especias, artesanía o aceite de argán.
La cercanía del aeropuerto al centro de la ciudad permite disfrutar de la mañana con calma antes del traslado y despedirse del ambiente relajado y soleado de la costa atlántica marroquí.