Llegada a Dubrovnik y traslado al hotel seleccionado. Tras instalarse, podrán comenzar a descubrir el encanto de una de las ciudades más bellas del Mediterráneo. Pasear por sus calles empedradas, recorrer la animada Stradun o contemplar el atardecer sobre las murallas es la mejor manera de iniciar este viaje. La atmósfera histórica y el carácter elegante de la ciudad cautivan desde el primer momento
Dedicaremos el día a explorar el extraordinario casco histórico de Dubrovnik, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Recomendamos recorrer sus impresionantes murallas medievales, visitar el Palacio del Rector, la Catedral y los numerosos rincones llenos de historia que se esconden entre sus estrechas calles de piedra. Para completar la jornada, nada mejor que subir en teleférico al Monte Srđ y disfrutar de una panorámica inolvidable sobre la ciudad y las aguas azules del Adriático.
Este día podrá dedicarse a disfrutar del lado más relajado de Dubrovnik. Las cercanas Islas Elafiti ofrecen una magnífica excursión en barco entre pequeños pueblos costeros, playas escondidas y paisajes mediterráneos. Quienes prefieran permanecer en la ciudad podrán disfrutar de alguna de sus playas o simplemente pasear por sus terrazas y rincones históricos, dejándose llevar por el ritmo pausado del Adriático.
Tras el desayuno, salida hacia Split recorriendo parte de la espectacular costa dálmata, considerada una de las más bellas de Europa. A la llegada, tiempo para comenzar a descubrir una ciudad donde más de 1.700 años de historia conviven con una vibrante vida local. Un paseo por el paseo marítimo de Riva y las callejuelas del centro histórico será una excelente introducción a esta fascinante ciudad.
Hoy tendrán la oportunidad de conocer a fondo Split, cuyo corazón histórico se encuentra dentro del impresionante Palacio de Diocleciano, uno de los monumentos romanos mejor conservados del mundo. Sus plazas, patios, pasadizos y edificios históricos forman parte de la vida cotidiana de la ciudad, creando una atmósfera única. Durante el día podrán disfrutar también de su animada oferta gastronómica y de sus agradables terrazas junto al mar.
La jornada estará dedicada a dos de los lugares más atractivos de la región. La primera parada será Trogir, una encantadora ciudad medieval declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, donde cada rincón refleja siglos de historia veneciana. Posteriormente continuarán hacia el Parque Nacional de Krka, famoso por sus espectaculares cascadas, senderos naturales y paisajes de gran belleza. Un día perfecto para combinar cultura y naturaleza.
Salida hacia la isla de Korčula, una de las joyas más elegantes y auténticas del Adriático croata. A la llegada, podrán pasear por su precioso casco antiguo amurallado, conocido como la “pequeña Dubrovnik”, donde calles de piedra, edificios históricos y magníficas vistas al mar crean un ambiente especialmente agradable. La tranquilidad de la isla invita a disfrutar de cada momento sin prisas.
Día completo para descubrir la isla. Podrán relajarse en alguna de sus playas de aguas transparentes, recorrer los viñedos donde se producen algunos de los mejores vinos de Croacia o explorar los pequeños pueblos tradicionales del interior. También existe la posibilidad de realizar una excursión en barco a los islotes cercanos o recorrer parte de la isla en bicicleta entre paisajes mediterráneos. Una jornada ideal para disfrutar de la auténtica esencia del Adriático.
A la hora prevista, traslado hacia Dubrovnik para tomar el vuelo de regreso. Fin de un viaje inolvidable que combina ciudades históricas, naturaleza espectacular, islas con encanto y el ambiente relajado del Adriático, descubriendo algunos de los rincones más bellos de Croacia.