Después de un desayuno tropical, se parte hacia el célebre “Encuentro de las Aguas”, donde los ríos Negro y Solimões corren lado a lado sin mezclarse, en un fenómeno natural hipnotizante. El almuerzo ofrece una deliciosa muestra de la cocina regional, rica en pescados, frutas exóticas y especias amazónicas. La tarde queda libre para explorar el arte y la artesanía local o simplemente dejarse seducir por los sabores de frutas desconocidas. Al anochecer, una cena típica amazónica ya sea en el hotel o en un restaurante recomendado completa esta inmersión sensorial.
Muy temprano, comienza la travesía hacia el corazón de la selva. A bordo de una lancha, se navega por ríos serpenteantes hasta llegar al lodge amazónico, un refugio de encanto en plena naturaleza. Tras el check-in, la jornada se suaviza con un paseo en canoa al atardecer, cuando la selva cambia de luz y de sonidos. Por la noche, un safari fluvial en busca de caimanes y otros animales nocturnos ofrece una primera dosis de adrenalina.
Al amanecer, un paseo en bote permite observar aves exóticas en su hábitat natural. Luego, una caminata guiada por la selva ofrece enseñanzas sobre plantas medicinales, huellas de animales y la sabiduría ancestral de los pueblos amazónicos. Por la tarde, una actividad clásica: la pesca de pirañas, seguida de un merecido descanso en hamacas, con el canto de la selva como telón de fondo.
El día comienza con la visita a una comunidad cabocla, donde se aprende sobre el cultivo de mandioca, las técnicas artesanales y la vida cotidiana en la ribera amazónica. Por la tarde, se exploran los igarapés, canales estrechos rodeados de vegetación, para observar delfines rosados y otras especies icónicas. Una experiencia íntima con la biodiversidad y la cultura local.
Se despide la selva con una última travesía de regreso a Manaus, desde donde se toma un vuelo hacia Salvador de Bahía. Al llegar, un traslado lleva al hotel boutique elegido en Pelourinho, el alma colonial de Salvador. La noche queda libre para empezar a absorber el ritmo, los colores y la energía de esta ciudad afrodescendiente.
Con un guía especializado, se recorre Pelourinho en profundidad: iglesias barrocas, plazas con historia y talleres de arte local narran el pasado colonial y la herencia africana de la ciudad. Un almuerzo tradicional revela los sabores afro-bahianos, antes de continuar hacia el Mercado Modelo. Al caer la noche, una cena especial se acompaña de música y danza en vivo, celebrando la vibrante cultura local.
Una excursión lleva a la relajada Praia do Forte, donde el Proyecto Tamar muestra su labor en la protección de tortugas marinas. Tras la visita, hay tiempo libre para caminar por la playa, nadar en aguas cálidas o simplemente contemplar el mar. Por la tarde, regreso a Salvador para cenar a gusto.
Un día a bordo de una escuna permite descubrir la belleza natural de la Bahía de Todos los Santos. Se visitan las islas de Itaparica y dos Frades, con paradas para nadar y almorzar a bordo. La música en vivo acompaña esta jornada de sol, sal y alegría en el mar.
Hoy se parte hacia Morro de São Paulo, una isla sin autos donde reina la tranquilidad. El traslado combina catamarán y lancha, hasta llegar a una pousada boutique frente al mar. Por la tarde, el tiempo queda libre para disfrutar de las playas o caminar entre palmeras. El ritmo baja, el cuerpo se relaja.
Se dedica el día a explorar las playas de Morro, especialmente la Playa 4, donde el mar es calmo y el paisaje, de postal. Pequeñas caminatas por la costa, baños de sol y aguas cristalinas llenan las horas, sin necesidad de apurarse.
Una excursión en lancha lleva hasta la isla vecina de Boipeba, famosa por sus piscinas naturales ideales para el snorkel. El almuerzo, en un restaurante junto al mar, sirve pescados frescos y mariscos. Por la tarde, se regresa a Morro con la sensación de haber tocado un paraíso aún más secreto.
Una jornada libre invita a elegir: paseos a caballo por la playa, un masaje relajante, otra sesión de snorkel o simplemente una hamaca y una buena vista. Por la noche, una cena de despedida frente al mar brinda el cierre perfecto a este viaje entre selva, cultura y mar.
Tras el desayuno, el traslado en catamarán devuelve a Salvador. Desde allí, conexión con el vuelo internacional. El viaje termina, pero el eco del Amazonas, los tambores de Bahía y el vaivén de las olas en Morro de São Paulo seguirán resonando por mucho tiempo.