Llegada a Dubrovnik, conocida como la "Perla del Adriático", una de las ciudades más bellas y mejor conservadas del Mediterráneo. Tras el traslado al hotel, dispondrán del resto del día para comenzar a descubrir el encanto de esta ciudad amurallada.
Recomendamos pasear por la elegante Stradun, la arteria principal del casco antiguo, admirar sus edificios de piedra blanca y disfrutar de una primera cena en alguna de las terrazas con vistas al mar Adriático.
Día dedicado a descubrir los tesoros históricos de Dubrovnik.
Podrán recorrer las impresionantes murallas medievales que rodean la ciudad y ofrecen algunas de las mejores vistas de la costa dálmata. Durante el paseo encontrarán fortalezas, torres defensivas y rincones cargados de historia.
Les sugerimos visitar el Palacio del Rector, el Monasterio Franciscano, la Catedral y las numerosas plazas que conservan intacta la esencia de la antigua República de Ragusa.
Al atardecer, una subida en teleférico al Monte Srđ permite contemplar una espectacular panorámica de la ciudad y las islas cercanas.
Tiempo libre para seguir disfrutando de Dubrovnik o realizar una excursión opcional en barco a las Islas Elafiti.
Este pequeño archipiélago ofrece paisajes mediterráneos de gran belleza, pueblos pesqueros, aguas cristalinas y calas tranquilas perfectas para relajarse. Las islas de Koločep, Lopud y Šipan son las más visitadas y permiten conocer una faceta más auténtica y relajada de la costa croata.
De regreso a Dubrovnik, podrán disfrutar de una cena junto al puerto o recorrer nuevamente las callejuelas iluminadas del casco histórico.
Salida hacia Split recorriendo uno de los tramos más bellos de la costa dálmata.
Durante el trayecto se suceden pequeñas poblaciones costeras, bahías de aguas turquesa y espectaculares vistas sobre el Adriático. Llegada a Split y alojamiento.
Por la tarde podrán comenzar a descubrir esta vibrante ciudad construida alrededor del extraordinario Palacio de Diocleciano, uno de los monumentos romanos mejor conservados del mundo.
Recomendamos pasear por el paseo marítimo de la Riva y disfrutar del ambiente local en sus cafeterías y restaurantes.
Jornada dedicada a explorar Split y sus alrededores.
Por la mañana podrán recorrer el interior del Palacio de Diocleciano, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, donde la vida cotidiana se desarrolla entre templos romanos, plazas históricas y callejuelas llenas de encanto.
Por la tarde recomendamos visitar la cercana localidad de Trogir, una pequeña joya medieval situada sobre un islote. Su casco histórico conserva iglesias románicas, palacios venecianos y estrechas calles empedradas que invitan a pasear sin rumbo.
Excursión recomendada al Parque Nacional de Krka, uno de los espacios naturales más espectaculares de Croacia.
El parque destaca por sus impresionantes cascadas, senderos de madera y exuberante vegetación mediterránea. Durante la visita podrán recorrer algunos de los miradores más emblemáticos y disfrutar de paisajes que combinan ríos, lagos y bosques.
De regreso a Split, aprovechen la tarde para degustar la excelente gastronomía dálmata, donde destacan los pescados frescos, mariscos y vinos locales.
Traslado al puerto y salida en ferry hacia la isla de Hvar, considerada uno de los destinos más elegantes y exclusivos del Adriático.
A la llegada, instalación en el hotel y tiempo libre para descubrir el encantador puerto, sus plazas históricas y las estrechas calles de piedra que ascienden por la colina.
Al final de la tarde recomendamos subir hasta la Fortaleza Española, desde donde se obtienen magníficas vistas de la ciudad, las Islas Pakleni y el mar Adriático.
Día libre para disfrutar del ambiente mediterráneo de Hvar.
Podrán recorrer los campos de lavanda del interior de la isla, descubrir pequeñas playas escondidas o realizar una excursión en barco a las cercanas Islas Pakleni, famosas por sus aguas cristalinas y calas de gran belleza.
La isla ofrece además una excelente oferta gastronómica y numerosas terrazas frente al mar donde contemplar algunos de los atardeceres más bellos de Croacia.
Regreso en ferry a Split.
Dependiendo del horario del vuelo, dispondrán de tiempo libre para realizar las últimas compras, pasear por el casco histórico o disfrutar de una última comida junto al mar antes del traslado al aeropuerto.
Salida en vuelo de regreso a España y fin del viaje.