A la llegada a Nápoles, tras el traslado y el check-in en el hotel, comienza la primera toma de contacto con la ciudad. Un paseo por el centro histórico permite descubrir la esencia más auténtica recorriendo Spaccanapoli, entre iglesias, balcones y comercios tradicionales. La visita al Duomo de San Genaro ofrece un primer acercamiento cultural antes de disfrutar de una cena típica donde la pizza napolitana es protagonista. Para terminar el día, Piazza Bellini ofrece un ambiente animado perfecto para empezar a sentir el carácter de la ciudad.
La jornada se dedica a descubrir el lado más cultural y monumental de Nápoles. La visita al Museo Arqueológico Nacional permite conocer una de las colecciones más importantes vinculadas a Pompeya y Herculano. Después, el recorrido continúa por los Barrios Españoles, donde se descubre una ciudad más auténtica y llena de vida. Por la tarde, el ascenso al Castel Sant’Elmo regala una de las mejores vistas del Golfo de Nápoles y del Vesubio. El día finaliza con un agradable paseo por el paseo marítimo al atardecer.
La mañana propone descubrir una cara diferente de Nápoles con la experiencia de Nápoles Subterránea y la visita al Claustro de Santa Clara, un rincón tranquilo y lleno de color. Por la tarde, el viaje continúa hacia Ischia, donde el ambiente cambia completamente. Tras instalarse en el alojamiento, la isla invita a disfrutar de un paseo relajado por Ischia Porto o Forio, entre terrazas junto al mar y un ambiente veraniego mucho más pausado.
El día está pensado para descubrir la esencia de Ischia. La jornada comienza en Sant’Angelo, un encantador pueblo marinero de calles peatonales y casas de colores. Después, la visita al Castillo Aragonés permite conocer uno de los grandes símbolos de la isla mientras se disfrutan magníficas vistas al mar. Durante el recorrido, las panorámicas acompañan constantemente el viaje. Por la tarde, Forio se convierte en el lugar ideal para pasear y contemplar uno de los atardeceres más bonitos de la isla.
Tras varios días de visitas, esta jornada se dedica completamente al descanso y al bienestar. Ischia es famosa por sus aguas termales y sus parques naturales, ideales para disfrutar de una experiencia relajante frente al mar. Complejos como Poseidon o Negombo permiten alternar piscinas termales, zonas de descanso y acceso directo a la playa, creando un día perfecto para desconectar y disfrutar del ritmo tranquilo de la isla.
Por la mañana, el viaje continúa hacia Capri, una isla elegante y rodeada de paisajes espectaculares. Tras la llegada y el check-in, el primer paseo por el centro permite descubrir la famosa Piazzetta y sus calles llenas de boutiques y rincones con encanto. Más tarde, los Jardines de Augusto ofrecen una de las vistas más icónicas del destino, con los Faraglioni emergiendo sobre el mar. La jornada termina con una cena en un entorno privilegiado y relajado.
El día se dedica a explorar Capri desde diferentes perspectivas. Por la mañana, un recorrido en barco permite admirar acantilados, cuevas y los famosos Faraglioni, con posibilidad de visitar la Gruta Azul si las condiciones lo permiten. Por la tarde, la visita a Anacapri muestra una cara más tranquila y auténtica de la isla. Desde allí, la subida al Monte Solaro ofrece las mejores panorámicas de Capri y del Golfo de Nápoles.
En la última jornada, tras dejar Capri, el regreso a Nápoles permite despedirse poco a poco de los paisajes del Golfo antes del traslado al aeropuerto y el vuelo de regreso a Madrid. Un viaje variado y equilibrado que combina perfectamente cultura, naturaleza, gastronomía y relax en algunos de los destinos más emblemáticos del sur de Italia.