Llegada al aeropuerto de Bari o Brindisi y recogida del coche de alquiler. Desde aquí, el viaje continúa hacia el corazón del Valle de Itria, uno de los paisajes más característicos de la región, con suaves colinas cubiertas de olivos y pequeñas construcciones de piedra.
Instalación en una masseria o trullo tradicional, alojamientos típicos de Puglia que combinan arquitectura rural con mucho encanto.
Si el horario lo permite, se puede comenzar explorando Alberobello, famoso por sus casas trulli con techos cónicos, declaradas Patrimonio de la Humanidad.
Cena tranquila en el alojamiento o en una trattoria local.
El día comienza visitando con calma Alberobello, paseando por los barrios de Rione Monti y Aia Piccola, donde se concentran cientos de trulli.
Por la tarde, excursión a Locorotondo, considerado uno de los pueblos más bonitos del sur de Italia. Sus casas blancas con balcones llenos de flores crean un ambiente muy pintoresco.
Al caer la tarde, regreso al alojamiento y cena en alguna masseria tradicional, donde es habitual degustar productos locales como burrata, focaccia o pasta orecchiette.
Por la mañana, visita a Martina Franca, una elegante ciudad barroca con palacios nobles, plazas animadas y un encantador casco antiguo.
Después se continúa hacia Ostuni, conocida como la ciudad blanca, situada sobre una colina con vistas al mar Adriático. Sus calles encaladas y laberínticas ofrecen algunas de las estampas más bonitas del viaje.
Opcionalmente se puede bajar hasta la costa para disfrutar de una playa o visitar una masseria histórica rodeada de olivares centenarios.
Excursión hacia Polignano a Mare, uno de los pueblos costeros más espectaculares de Puglia, situado sobre acantilados frente al Adriático.
Pasear por su casco antiguo, asomarse a los miradores y bajar hasta la famosa playa de Lama Monachile son experiencias imprescindibles.
Regreso al Valle de Itria para pasar la última noche en esta zona.
Tras el desayuno, salida hacia el sur en dirección al Salento, con destino final Lecce, considerada la capital del barroco del sur de Italia.
Después del check-in, paseo por su magnífico centro histórico para descubrir la Piazza del Duomo, la basílica de Santa Croce y numerosas iglesias decoradas con piedra dorada.
Cena en el casco antiguo para disfrutar del animado ambiente nocturno de la ciudad.
Excursión hacia la costa para visitar Otranto, un precioso pueblo portuario con murallas, castillo y un encantador casco antiguo frente al mar.
En su catedral se encuentra uno de los mosaicos medievales más impresionantes de Italia.
Por la tarde, tiempo para explorar la costa del Salento y disfrutar de alguna cala de aguas cristalinas antes de regresar a Lecce.
Día dedicado al mar. Se puede visitar Gallipoli, situada sobre una pequeña isla conectada por un puente, con un casco histórico muy animado y restaurantes frente al mar.
Otra opción es disfrutar de las playas cercanas del Salento, conocidas por sus aguas transparentes y arena clara.
Última noche en Lecce para despedirse de la región con una cena especial.
Tiempo libre según horario de vuelo y traslado al aeropuerto de Bari o Brindisi para el regreso.