Llegada a Chisináu con traslado al hotel céntrico. Por la tarde, tour panorámico con visitas a la Catedral de la Natividad, el Parque Ștefan cel Mare y el Arco de Triunfo. Cena tradicional moldava en un restaurante local. Alojamiento en Chisináu.
Mañana: visita a museos de historia y etnografía, y al Mercado Central.
Almuerzo: en Propaganda Café con comida moldava moderna.
Tarde: tour y cata en la bodega Cricova.
Noche opcional: espectáculo en el Teatro Nacional de Ópera.
Mañana: excursión a Orheiul Vechi, con visita al monasterio en las cuevas y paseo por el pueblo tradicional de Butuceni.
Almuerzo: comida casera en una casa rural con platos típicos moldavos.
Tarde: tiempo libre para seguir explorando la zona antes de regresar a Chisinau.
Por la mañana se viaja a Transnistria para visitar Tiraspol, incluyendo el Monumento a Lenin, la estatua de Suvorov y la fábrica de brandy Kvint con degustación.
Almuerzo en un restaurante de estilo soviético con platos típicos.
Por la tarde, tiempo libre antes de regresar a Chișinău atravesando el paisaje rural moldavo.
Mañana: viaje a Transnistria, visita a Tiraspol con el Monumento a Lenin, la estatua de Suvorov y la fábrica de brandy Kvint con degustación.
Almuerzo: comida soviética típica en restaurante tradicional.
Tarde: tiempo libre para pasear y explorar la ciudad.
Noche: regreso a Chișinău con recuerdos únicos.
Mañana: viaje de 3 horas hacia Soroca, visita a la fortaleza medieval y la colorida Colina Gitana.
Regreso: paradas opcionales en el Monasterio de Căpriana o en los monasterios de Hîncu o Curchi.
Tarde: regreso a Chișinău tras un día cultural e histórico.
Mañana libre para disfrutar de las últimas horas en la ciudad con actividades opcionales como una visita al mercado de arte popular o relajarse en una cafetería con terraza.
Por la tarde, traslado al aeropuerto para el vuelo de regreso con recuerdos inolvidables de Moldavia.