Llegada a Viena, donde el espíritu navideño se respira en cada calle. Tras el traslado al hotel, comienza la inmersión en el ambiente festivo en el famoso mercadillo del Ayuntamiento (Rathausplatz), con su gran árbol, pista de hielo y puestos de artesanía iluminados. La jornada termina con una cena informal entre los puestos, disfrutando de vino caliente y especialidades locales.
Tras el desayuno, paseo por el centro histórico: Stephansplatz, Graben y Kärntner Strasse, todas engalanadas con luces y decoración navideña. Se visitan los mercadillos de Freyung, con artesanía tradicional, y Stephansplatz, al pie de la Catedral de San Esteban. Por la tarde, tiempo libre para seguir explorando cafés y tiendas vienesas.
Visita al Palacio de Schönbrunn, antigua residencia imperial de los Habsburgo. En su explanada se celebra uno de los mercadillos más románticos de la ciudad, con talleres de artesanía, conciertos y dulces típicos. Posibilidad de visitar el interior del palacio y sus jardines iluminados, combinando historia y espíritu navideño.
Exploramos el barrio de Spittelberg, con sus calles empedradas y talleres artesanales. Este mercadillo destaca por su ambiente acogedor y bohemio, ideal para encontrar regalos únicos. Tras el almuerzo en una taberna local, la tarde queda libre para visitar museos cercanos o volver a Rathausplatz para disfrutar de sus luces nocturnas.
Por la mañana, visita al Palacio Belvedere, donde sus jardines barrocos se transforman en un elegante mercadillo con música en directo. En el interior, se pueden admirar obras maestras como El beso de Gustav Klimt. Por la tarde, la Navidad se siente aún más con un recital de música clásica o coros en alguna iglesia del centro.
Hoy descubrimos otros mercadillos menos conocidos pero llenos de encanto. El de Am Hof destaca por su gastronomía local, mientras que Maria-Theresien-Platz, rodeado de museos, combina arte y ambiente festivo. La noche culmina con una cena tradicional en un restaurante vienés, donde no puede faltar el Wiener Schnitzel.
La mañana se dedica al Naschmarkt, el mercado gourmet más famoso de Viena, lleno de puestos con quesos, chocolates y especias. La tarde queda libre para recorrer los últimos mercadillos, comprar regalos o disfrutar del ambiente navideño desde un café clásico.
Tiempo libre para un último café vienés y las últimas compras en los mercadillos cercanos al hotel. Traslado al aeropuerto y vuelo de regreso, despidiéndose de una Viena vestida de Navidad y de una experiencia llena de luces, música y tradición.